Paquete de alto valor extraviado
Hoy el rastro termina en el último escaneo manual. Con una etiqueta dentro del envío sabes dónde estuvo realmente, aunque nadie lo haya escaneado.

Paquetería, comercio electrónico y última milla
Seguimos el envío y el vehículo como dos cosas distintas. Así puedes decir en qué punto se perdió la trazabilidad y no solo que el reparto ya salió.
Problemas que resolvemos
Estos son los puntos donde tu operación puede perder tiempo, mercancía o control. Aquí identificamos dónde actuar primero.
Hoy el rastro termina en el último escaneo manual. Con una etiqueta dentro del envío sabes dónde estuvo realmente, aunque nadie lo haya escaneado.
Un vehículo que desaparece se lleva decenas de entregas de una vez. El rastreo con respaldo y las alertas de movimiento e ignición acortan el tiempo hasta la reacción.
Cuando falta mercancía, cada eslabón señala al siguiente. Cruzar los eventos del paquete con los del vehículo y los hubs deja un último punto confiable del que partir.
Las paradas largas en zonas conflictivas pasan desapercibidas en la planilla. Con corredores, horarios y zonas de riesgo, la desviación se ve en el momento.
Cómo funciona
El objetivo es que cada incidente de última milla termine con un punto de pérdida identificado y una decisión tomada, no con una discusión entre áreas.

La etiqueta del envío y el rastreador del vehículo reportan movimiento, permanencia, salida de corredor y paradas fuera de lo previsto.
Cruzas el recorrido del paquete con el del vehículo y con los pasos por hub para confirmar si hubo una anomalía real o una demora operativa.
Se avisa al supervisor de zona, se contacta al repartidor y, si el caso lo amerita, se activa el protocolo de seguridad o de recuperación.
Queda el último punto confiable del envío y la línea de tiempo completa, base para responder reclamaciones y para corregir el proceso donde falla.
La solución
Cada familia reúne los equipos que necesitas para controlar el riesgo. Nuestro equipo la define contigo según tu operación y tus prioridades.
ParcelGuard
Seguimiento del envío en sí mismo: etiquetas delgadas que viajan dentro del paquete y reportan su recorrido con independencia del vehículo.



SecureFleet
Rastreo de la flota de reparto con alertas de ignición y movimiento, y lectura del vehículo para controlar uso, velocidad y tiempos de parada.



Zonas de riesgo en ProTrack
Corredores permitidos, horarios y zonas críticas configurados por ciudad, con alertas cuando un reparto se sale del guion.


Qué medimos
Definimos los indicadores antes de instalar y evaluamos los resultados con los datos reales de tu operación.
Entregas con trazabilidad completa
Proporción de envíos del piloto cuyo recorrido queda reconstruible de punta a punta. Marca hasta dónde llega hoy tu visibilidad real.
Pérdidas por cada 1.000 envíos
Frecuencia de envíos que no llegan o llegan incompletos, normalizada por volumen para poder comparar entre zonas y periodos.
Último punto confiable identificado
En cuántos casos el sistema permite señalar dónde se perdió el rastro. Es la diferencia entre investigar y asumir la pérdida.
Tiempo de detección de una anomalía
Minutos entre la parada o desvío inusual y el aviso al supervisor. Determina si todavía puedes intervenir ese mismo día.
Paradas fuera de corredor por cada 100 rutas
Cuántas veces el reparto se sale del trazado o se detiene donde no debe, para distinguir el tráfico real de la conducta a revisar.
Reclamaciones resueltas con evidencia
Casos en los que respondes al cliente con un registro objetivo en lugar de una versión. Impacta el costo de atención y las notas de crédito.
Valida la solución con un piloto
Definimos el riesgo (pérdida de envíos de alto valor), tomamos como punto de partida tus pérdidas y reclamaciones recientes, ponemos etiquetas dentro de los paquetes seleccionados y rastreo en los vehículos que los mueven, acordamos quién atiende cada alerta y medimos al cierre contra ese mismo punto de partida.
Alcance recomendado
Preguntas frecuentes
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